I despise Popeye cartoons. Growing up, I was called Olive Oil for most of my childhood, since I was tall and very skinny. They especially made fun of my legs. I know we've all been bullied somehow, I actually didn't let it affect me that much, although I do remember going to bed at night and praying for three things: health for my family, magical powers and five extra pounds. Funny, now I pray to get my old metabolism back. Anyhow, it amazes me how cultural differences can go further than taste in food, religious views or other behaviors. It can also affect how people appreciate certain things. Where I'm from, skinny legs and slim ankles are unattractive. They generally like thick and voluptuous legs. Whereas in Europe it is exactly the opposite. Well, despite my original complex created from Olive Oil nightmares, I wore skirts and shorts back home, stopped caring and eventually got over it. Now it's my favorite thing to wear and the best part is here no one cares. Period.
These are the shorts I told you about in a previous Tie Dye post. I was waiting to wear them for so long and finally we had perfect summer days in Spain right before I left. I'm crazy about their spiky studs and cut-out style. I styled it with one of my favorite shirts and the most popular black sandals on the web, and presto. Hope I can update with London posts, although we're having crappy weather that has complicated things. Kisses.
Detesto los dibujos animados de Popeye. Y es que de niña me llamaban Olivia por ser larga y muy flaca. En especial se ensañaban con mis piernas. Sé bien que a todos nos molestaron de alguna u otra forma de pequeños, la verdad que no dejé que me afectara demasiado, pero sí recuerdo rezar por la noches pidiendo tres cosas: salud para mi familia, poderes mágicos y tres kilitos más. Lo irónico es que ahora rezo para recuperar mi antiguo metabolismo. La verdad es que me sorprende como las diferencias culturales abarcan más allá de los gustos en comida, creencias religiosas o algunos comportamientos. También afectan como las personas aprecian ciertas cosas. Por ejemplo, en mi país, las piernas delgadas con tobillos pequeños no son atractivas, de hecho son llamadas "canillas" y no gustan a nadie. Las bonitas son las anchas y voluptuosas. Mientras que en Europa es todo lo contrario. Pues bien, a pesar de mi complejo original derivado de pesadillas con Olivia y mis canillas, en mi tierra usaba mis faldas y shorts y sencillamente dejó de importarme hasta que por fin lo superé. Ahora resulta que adoro ir de corto y como aquí a nadie le importa, más que genial.
Estos shorts son los que les comenté en la entrada anterior de Tie Dye. Llevaba esperando semanas para usarlos y por fin llegaron los días de verano en España justo antes de irme. Me enloquecen sus tachas y corte irregular, además de su color. Los combiné con una de mis eternas camisas y las sandalias más repetidas de la web, y listo. A ver cuando puedo actualizar cosas de Londres, aunque me está haciendo un clima horroroso y se ha complicado todo. Besos.
Detesto los dibujos animados de Popeye. Y es que de niña me llamaban Olivia por ser larga y muy flaca. En especial se ensañaban con mis piernas. Sé bien que a todos nos molestaron de alguna u otra forma de pequeños, la verdad que no dejé que me afectara demasiado, pero sí recuerdo rezar por la noches pidiendo tres cosas: salud para mi familia, poderes mágicos y tres kilitos más. Lo irónico es que ahora rezo para recuperar mi antiguo metabolismo. La verdad es que me sorprende como las diferencias culturales abarcan más allá de los gustos en comida, creencias religiosas o algunos comportamientos. También afectan como las personas aprecian ciertas cosas. Por ejemplo, en mi país, las piernas delgadas con tobillos pequeños no son atractivas, de hecho son llamadas "canillas" y no gustan a nadie. Las bonitas son las anchas y voluptuosas. Mientras que en Europa es todo lo contrario. Pues bien, a pesar de mi complejo original derivado de pesadillas con Olivia y mis canillas, en mi tierra usaba mis faldas y shorts y sencillamente dejó de importarme hasta que por fin lo superé. Ahora resulta que adoro ir de corto y como aquí a nadie le importa, más que genial.
Estos shorts son los que les comenté en la entrada anterior de Tie Dye. Llevaba esperando semanas para usarlos y por fin llegaron los días de verano en España justo antes de irme. Me enloquecen sus tachas y corte irregular, además de su color. Los combiné con una de mis eternas camisas y las sandalias más repetidas de la web, y listo. A ver cuando puedo actualizar cosas de Londres, aunque me está haciendo un clima horroroso y se ha complicado todo. Besos.
Pictures: Raquel Exposito
Shorts: Bershka
Shirt, Bag: H&M
Shoes: Zara